• Balastros convencionales

    Los Balastros se utilizan en el funcionamiento de las lámparas de descarga de gas, para disminuir la potencia de la corriente de descarga, que puede traer como consecuencia el aumento incontrolado de las averías de las bombillas o el disparo de los fusibles. más...

El balastro puede estar incorporado como una lámparas de ahorro de energía o añadirse como un elemento adicional de la lámpara. Sólo en el caso de una variante integrada, es posible conectar la lámpara directamente a la red eléctrica.

En general, hay dos tipos diferentes de balastros: los balastros electrónicos y los balastros magnéticos. Los balastos magnéticos necesitan a diferencia de los electrónicos un arranque. Dependiendo de lo que acarrea la pérdida de éstos arranque, los balastros magnéticos se dividen en: Convencionales, de bajas pérdidas o Ultra-low-loss-Ballast.

Los balastros magnéticos que se construyen como balastros convencionales consisten en un starter, que por lo general implica un núcleo de hierro envuelto con alambre de cobre. Por la resistencia óhmica del cobre, y por la puesta a cero, asi como la desmagnetización y las pérdidas por corrientes de Foucault en el núcleo, se produce una pérdida de calor y electricidad de alrededor de diez a veinte por ciento de la producción de luz. Los balastros convencionales que se deben utilizar con las lámparas fluorescentes, también requieren de un starter. Esto cambia los cátodos calientes en el inicio para el precalentamiento inmediato en el circuito. Los Balastros convencionales son muy fiables. Por lo general trabajan desde hace décadas sin interferencia y sin tener que deban intercambiarse. Estos funcionan sin problemas desde hace decadas y sin que tengan que reemplazarse.