• Lamparas MH - Crecimiento

    Las lámparas de haluro metálico ofrecen una iluminación óptima para el período de crecimiento de las plantas y, en consecuencia, son especialmente recomendables para el cultivo de plántulas y semillas durante el período vegetativo. Estas lámparas tienen un espectro de luz azul y están pensadas únicamente para el período vegetativo de las plantas. Para el período de floración es necesario hacer uso de un espectro de luz rojo/amarillo. En el cultivo, las primeras semanas de vida se recomienda hacer uso de los tubos fluorescentes, ya que éstos tienen un menor desprendimiento de calor.

    Para los jardineros aficionados interesados en algo más sencillo y asequible disponemos de lámparas duales que contienen ambos espectros. Las lámparas de vapor de sodio están disponibles en diferentes tamaños y potencias: 150 W, 250 W, 400 W, 600 W y 1000 W. Dependiendo de la superficie y del tipo de plantación, cualquier armario de cultivo puede quedar perfectamente equipado, independientemente de su tamaño.

    Para el funcionamiento de las lámparas de haluro metálico será necesario el uso de balastros ferromagnéticos o de balastros electrónicos. Hay balastros ferromagnéticos de estilos muy variados, pero todos ellos tienen en común la dependencia de un cebador para poder funcionar. Los balastros electrónicos, por el contrario, no necesitan ningún cebador. La nueva generación de estos aparatos es muy recomendable ya que, en caso de producirse una bajada de tensión y una potencia eléctrica reducida, éstos producirán el mismo flujo luminoso, si no incluso más potente. Mediante su uso, las lámparas de vapor de sodio dispondrán siempre del espectro de luz adecuado, convirtiéndose en una ayuda para la eficiencia energética de cualquier armario de cultivo, tanto para plantas ornamentales como para plantas fructíferas.